Latinoamérica
América Latina, especialmente México, ofrece una rica tradición de materiales derivados de la tierra utilizados tanto para el arte como para el consumo. La arcilla de terracota mexicana, comúnmente utilizada en vasijas, figurillas y utensilios de cocina tradicionales, es conocida por su rico tono rojizo y su profundo aroma a sol horneado. Algunas variedades de barro son naturalmente terrosas, ligeramente arenosas y ocasionalmente utilizadas en la geofagia, ofreciendo un sabor cálido y mineral con un carácter rústico a tierra horneada. Estas arcillas a menudo retienen el olor a fuego o humo debido a los métodos tradicionales de curado en horno de foso abierto o con leña. En regiones como Oaxaca y Chiapas, también se encuentran arcillas naturales grises y rojas, a veces utilizadas ceremonialmente o consumidas por sus texturas terrosas y arraigadas. Estas arcillas reflejan los suelos volcánicos y ricos en minerales de América Central y del Sur, llevando consigo siglos de artesanía indígena y reverencia cultural.